Autor: Paula Muñoz
El uso de filtros en fotografía de paisaje son de gran utilidad, no sólo para colorimetría en la escena, sino que también para incrementar los tiempos de exposición o compensar los contrastes entre luces y sombras.
Filtros polarizadores
Los filtros polarizadores sirven principalmente para contrastar, conseguir transparencias y eliminar reflejos. Su efecto nos permite contrastar la escena, oscurecer el azul del cielo, aclarar las nubes y eliminar los brillos de superficies como pueda ser el agua. Se trata de un filtro que tiende a saturar los colores.
Filtros de densidad neutra
Sirven para reducir la cantidad de luz que atraviesa la lente. Nos permite resaltar el dinamismo de elementos tales como el agua. Además, puede combinarse con filtros degradados.
Filtros degradados
Los filtros degradados sirven para equilibrar posibles contrastes en la escena. Por ejemplo: en un atardecer no es posible obtener detalle en el primer término sin utilizar flash salvo que rebajemos el contraste del cielo con este tipo de filtros.
Existen diferentes filtros degradados:
- Degradado gris. No afecta al color.
- Densidad. La parte degradada resta luz a la escena.
- Degradados de color. Permiten teñir la escena dependiendo del resultado que queramos elegir.
- El malva y el coral permiten teñir el cielo nublado como si se tratara de un amanecer o atardecer.
- Los azules permiten saturar el cielo.
- Color tabaco, muy utilizado para los amaneceres y atardeceres.
El acabado del degradado también puede variar. Los filtros soft funden lentamente el efecto mientras que los filtros hard lo hacen de forma más brusca.
Filtros de color
En la fotografía en blanco y negro se utilizan para incrementan el contraste de la escena. Según el color del filtro, se atenúan los objetos de su mismo color y realzan los complementarios. Los más empleados en fotografía de naturaleza son el amarillo, naranja, rojo y verde.
Fdo: Paula Muñoz




