La fotografía en la era de los móviles.

Vivimos en una época en la que hacer una imagen es más fácil que nunca. Los teléfonos móviles incorporan cámaras cada vez más sofisticadas capaces de ajustar automáticamente la exposición, el color o el enfoque, permitiendo obtener resultados de gran calidad técnica con solo pulsar un botón. Nunca se han hecho tantas imágenes como ahora. Pero cuando digo esto, no estoy diciendo necesariamente que todas esas imágenes puedan ser consideradas fotografías. Bueno, en un sentido laxo y poco preciso sí, pero una fotografía es mucho más que una simple captura de imagen. Lo que diferencia una fotografía de una imagen cualquiera no es el dispositivo con el que se realiza, sino la intención que hay detrás de ella. Una fotografía nace cuando existe una voluntad de comunicar, de expresar una idea, una emoción o una forma particular de mirar el mundo.

Las cámaras de los teléfonos móviles están diseñadas para tomar decisiones técnicas que nos permitan obtener una fotografía correcta, pero esta tecnología no puede decidir por nosotros lo que queremos contar y cómo queremos hacerlo. Por ejemplo, yo puedo querer centrar la atención en un determinado sujeto y para ello me puede interesar utilizar un enfoque selectivo y una reducida profundidad de campo. La tecnología de mi móvil ajustará la exposición y el diafragma a las condiciones de luz existentes, pero no puede saber que yo quiero conseguir un efecto determinado jugando con los parámetros que influyen en la profundidad de campo. Ninguna tecnología puede decidir qué queremos contar, qué significado tiene una escena o qué elementos debemos incluir o excluir para construir un mensaje visual coherente o qué parámetros técnicos son los más adecuados para ello. La técnica puede automatizarse, la intención no.

Aprender fotografía significa precisamente desarrollar esa capacidad de mirar y de comunicar. Significa comprender cómo la luz, el encuadre, la composición o el instante elegido contribuyen a construir un discurso visual con el que el fotógrafo sea capaz de comunicarse con un posible espectador de sus imágenes.

Por eso, estudiar fotografía sigue teniendo hoy más sentido que nunca. En la Escuela de Arte y Superior de Diseño de Soria entendemos la fotografía como una herramienta de expresión y de creación. Nuestro objetivo no es únicamente enseñar a manejar una cámara, sino formar personas capaces de construir relatos visuales, desarrollar proyectos personales y también, por supuesto, desenvolverse con soltura en el ámbito de la fotografía profesional, ya que consideramos que la fotografía no solo es un extraordinario vehículo para canalizar nuestras inquietudes artísticas, sino que además es un excelente medio para ganarse la vida ejerciendo una profesión maravillosa.

Fdo: Rafael de la Torre.

Profesor de Fotografía de la EASD de Soria

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