¿Es posible materializar los píxeles efímeros de la fotografía digital en un objeto físico, tangible y completamente único? Los alumnos de 2º de Fotografía Aplicada II del Grado en Diseño Gráfico de la Escuela de Arte y Superior de Diseño de Soria han demostrado que sí.
Bajo la guía del profesor David Almajano Maestro, el grupo de 11 alumnos se ha sumergido en un estimulante proyecto de hibridación de procesos: un viaje de ida y vuelta que fusiona la precisión del software contemporáneo con la mística impredecible de la fotografía analógica del siglo XIX.
El Concepto: Hacia un «Paisaje Interior»
El núcleo de esta actividad ha sido la exploración del retrato fotográfico como un manifiesto psicológico. Inspirados por referentes de la narrativa visual y la experimentación en el cuarto oscuro —desde los pioneros surrealistas como Man Ray y Dora Maar, hasta maestros de la doble exposición como Duane Michals y Christoffer Relander— los alumnos buscaron fusionar el contorno humano con la naturaleza para revelar estados mentales.
El reto consistió en equilibrar dos mundos aparentemente opuestos:
El Medio Digital: Aportó precisión y control compositivo absoluto. Utilizando herramientas como Adobe Photoshop y Lightroom, los alumnos realizaron dobles exposiciones combinando autorretratos de estudio en alto contraste con texturas de paisajes, montañas o el mar.
El Procesado Analógico: Aportó tactilidad, la huella humana y el inconfundible halo de melancolía que otorga el azul Prusia.
El Proceso: Un Ciclo Híbrido Paso a Paso
Para comprender la magnitud del proyecto que se muestra en la galería final, el proceso se estructuró en varias fases críticas de laboratorio híbrido:
El laboratorio digital
Tras una fase de conceptualización y creación de un moodboard, los alumnos realizaron sesiones de retratos cruzados en el plató. En postproducción, integraron las imágenes mediante modos de fusión y aplicaron una curva de inversión específica para convertir el positivo digital en un negativo de alto contraste.
Este negativo virtual se imprimió en un acetato transparente. Como toque de artesanía pura, los bordes exteriores del acetato se intervinieron manualmente con rotulador negro opaco para bloquear la luz y garantizar blancos puros en el soporte final.
La Alquimia en el Cuarto Oscuro
Bajo la luz de seguridad roja, comenzó la preparación química: una mezcla precisa a partes iguales de Citrato Férrico Amoniacal (Solución A) y Ferricianuro de Potasio (Solución B). Para contrarrestar la alcalinidad del papel de acuarela y asegurar la pureza del revelado, se aplicó el «toque secreto»: unas gotas de vinagre blanco en la emulsión.
El papel se emulsionó a mano con pinceladas intencionadas y, tras un secado en oscuridad total, quedó listo para la luz.
Insolado y Revelado UV
Para asegurar el tiro y medir la caprichosa sensibilidad lumínica, el profesor David Almajano realizó una demostración previa sirviendo como guía del proceso. Los alumnos fijaron sus negativos de acetato sobre el papel seco y expusieron las piezas en la máquina insoladora.
El momento mágico: Tras el insolado, el papel muestra un tono «gris zombie». Al sumergirse en la cubeta de agua, los químicos reaccionan. Con la ayuda de un baño final enriquecido con agua oxigenada, el azul Prusia «explota» visualmente de forma instantánea, forzando la oxidación y revelando el paisaje interior con un contraste dramático.
El Valor de la Imperfección
El proyecto no fue una línea recta, sino un diálogo lleno de aprendizaje. Los alumnos experimentaron curvas de aprendizaje reales: desde calibrar tiempos para evitar imágenes subexpuestas y lavadas, hasta tomar decisiones curatoriales firmes, como descartar virados con té negro para preservar la rotundidad y vibrancia del azul original.
Como conclusión de la actividad, las obras físicas finales volvieron al entorno digital. Fueron digitalizadas mediante escáner, cerrando así un ciclo perfecto de retroalimentación técnica.
El resultado demuestra que el medio es el mensaje. Las texturas del papel, los bordes libres de la pincelada y la imprevisibilidad del proceso químico añaden un valor único y de autor que el entorno puramente digital jamás podrá replicar.
Galería de Proyectos
A continuación, compartimos la demostración inicial realizada por el profesor y la serie de cianotipias finales creadas por los 11 alumnos de la escuela. En cada una de ellas se aprecia cómo la silueta humana se quiebra y se funde orgánicamente con la orografía de la naturaleza, recordándonos que la humanidad y su entorno son, al final, inseparables.
Fdo: David Almajano Maestro












