¿Qué pago con mi entrada de cine?

Autor: Blanca Cortés

Aunque muchos de nuestros hábitos han cambiado con la llegada de las plataformas televisivas y la proliferación de dispositivos digitales, la experiencia de ver una película en una gran pantalla no tiene rival, al menos si te gusta el cine de verdad. Y aquí viene cuando escuchas que muchos renuncian a disfrutar de este arte en base a un clásico razonamiento: “es que el cine es muy caro”. No es objeto de este artículo entrar en controversia acerca de tal expresión, dado que cada cuál es muy libre de tener su opinión, sino, más bien, aclarar cómo se reparte el dinero que se recauda con nuestras entradas.

Realmente, las cifras exactas varían ligeramente según la provincia, la sala, el día de la semana y si se trata de un estreno o una proyección regular. En 2025, se estima que el precio medio de una entrada de cine en España se sitúa entre los 8 y los 9 euros. Este rango puede fluctuar, se encuentran precios ligeramente inferiores en días especiales o con promociones, y superiores en salas premium (salas VIP, con butacas especiales, etc.) o en horarios de máxima afluencia.

Dado que estamos hablando de cines comerciales y nos encontramos en Soria, el enfoque lo haremos a partir de la información proporcionada por los Cines Lara del Centro Comercial Camaretas, sito en Golmayo (Soria). En este caso, y teniendo en cuenta salas de categoría similar, el precio medio de la entrada es, actualmente, de 6,97 €. En el caso particular de Cines Lara, podemos observar tres precios diferentes en función del día de la semana:

  • Lunes y jueves: 6,50 €  
  • Martes: 6,50 € (Suele ser el día de descanso semanal, éste es el precio cuando está abierto en época estival, Navidad o Semana Santa)
  • Miércoles: 5,00 € (Día del espectador)
  • Viernes, sábado y domingo: 6,90 €

Haciendo el promedio, observamos que el precio es de 6,13 €, algo inferior al precio medio indicado anteriormente.

Al pagar una entrada de cine, es fácil pensar que todo el dinero va directamente al cine. Sin embargo, la realidad es mucho más compleja y se trata de un ecosistema interconectado donde participan diversos actores. La recaudación de una entrada de cine se reparte, a grandes rasgos, de la siguiente manera:

  • Exhibidores (Salas de Cine): Aproximadamente el 37 – 40% 

Este porcentaje es el que se quedan los cines para cubrir sus costes operativos, que son considerables: alquiler de salas, salarios del personal, mantenimiento de equipos (proyectores, sonido) e instalaciones, limpieza, electricidad, calefacción/aire acondicionado, seguros, y la inversión en mejoras tecnológicas. Los exhibidores son el eslabón final en la cadena, los encargados de ofrecer la experiencia cinematográfica al público.

  • Distribuidores y Productores: Aproximadamente el 50-60% 

Los distribuidores son los intermediarios entre los productores (quienes hacen la película) y los exhibidores. Su labor es fundamental para llevar las películas a las salas, realizar la promoción y publicidad, y gestionar los derechos de exhibición. A su vez, los distribuidores pactan con los productores el porcentaje que estos últimos recibirán por la explotación de la obra. En este porcentaje se incluyen los costes de producción de la película, la inversión en el reparto, dirección, guion, etc. Varían en función de la empresa, siendo Disney la que cobra mayores porcentajes. Después estarían otras majors como Sony, Paramount, Warner y Universal y, finalmente, otras distribuidoras. Además, ese porcentaje también fluctúa en función del tiempo que lleva la cinta en cartelera.

  • Impuestos (IVA): 10% 

Desde 2018, la entrada de cine en España está gravada con un tipo reducido de IVA del 10%. Este porcentaje se deduce directamente del precio de la entrada y va a las arcas del Estado. Es un gravamen sobre el consumo cultural y su impacto en el precio final es directo.

  • Autores (SGAE, DAMA, etc.): Aproximadamente el 2-3% 

Una pequeña parte de la recaudación se destina a las entidades de gestión de derechos de autor, como la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) o DAMA (Derechos de Autor de Medios Audiovisuales), que se reparten el 2% de la entrada. Pero además, hay otras entidades como AISGE (Artistas Intérpretes, Entidad de Gestión de Derechos de Propiedad Intelectual), EGDPI (Entidad de Gestión de Derechos de Propiedad Intelectual) o AIE (Sociedad de Artistas Intérpretes o Ejecutantes de España) que perciben entre un 0,26 y un 0,6% de la recaudación total.

Este dinero remunera a los creadores de las obras (directores, guionistas, compositores de la banda sonora, etc.) por la exhibición pública de sus creaciones. Es un pilar fundamental para el sostenimiento de la creación cultural.

Veámoslo con un ejemplo. 

Imagina que vas a ver LILO & STITCH a Cines Lara un fin de semana. El precio de la entrada es 6,90 €, que incluye un IVA del 10%, cantidad que restaremos para calcular la base imponible, que es 6,27 €.

A esa base se le aplica el 60% (al menos durante las primeras semanas), que son 3,76 €, que va a parar a Disney, la distribuidora. 

Para las entidades de gestión de derechos de autor (SGAE y DAMA) se descuenta asimismo el 2% sobre dicha base imponible, que serían 0,13 €. 

En definitiva, una vez restados el pago a la distribuidora y a los autores a la base imponible, tenemos que el cine percibe el 37%, es decir, 2,32 €

Este análisis quizá nos permita reflexionar acerca de qué es lo que pagamos con nuestra entrada de cine. Luego, eso sí, disfrutaremos de la película.

Agradezco la colaboración de Mercedes Silva Gómez, gerente de Cines Lara, quien me ha facilitado los datos referidos a la mencionada empresa.

Fdo: Blanca Cortés

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